miércoles, 18 de julio de 2007

PLAGIANDO


Más problemas para Alfredo Bryce Echenique. El escritor de “Un mundo para Julius” parece haber traspasado las fronteras de la propia realidad al punto de no distinguirla ya. Con el descubrimiento de 16 nuevos textos plagiados, publicado hoy por el Diario 21, ¿podrá decir ahora que se trata de un complot para perjudicar su imagen?


La investigadora chilena hace hincapié en que lo que más le llamó la atención es que Bryce copie artículos de literatura cuando se supone que es una materia que domina y que incluso no cambie ni los títulos. Hasta el momento se sabía de la existencia de 11 textos copiados casi textualmente por el afamado escritor, con estos 16 suman ya 27, sin embargo, cabría preguntarse cuántos más podrá haber todavía.

Esta turbia historia, que empaña una carrera de prestigio de Bryce, sale a la luz hace un año, luego de el escritor e historiador peruano radicado en España Herbert Morote, acusara a Bryce de haber copiado una parte de su ensayo inédito "Pero... ¿tiene el Perú salvación?" y que la publicó con su nombre en el diario peruano El Comercio.

Esta primera denuncia fue seguida de otras, no menos graves, sin embargo, Bryce contestó acusando a Morote de organizar un complot para perjudicar su imagen por lo que fue denunciado, además, por difamación, con lo cual complicó aún más su situación.

Sin embargo, estos nuevos 16 plagios, hechos en su mayoría a académicos y escritores españoles que colaboran con la revista Jano, en donde él también escribe, lo que hace es corroborar lo que el escritor no termina por aceptar; que es un copión.

Según la publicación que hizo hoy el diario Perú 21, fue la investigadora y periodista chilena María Soledad de la Cerda, quien se dedicó al minucioso trabajo de revisar los textos de Bryce y cotejarlos con los de otros intelectuales.

Tres de los 16 textos copiados pertenecen al periodista español Juan Carlos Ponce. Se tratan de los artículos “La angustia de Kafka” (Jano Nº 1404, octubre de 2001); “John Steinbeck, el novelista de los oprimidos” (Jano Nº 1423, marzo de 2002) y “Sartre y la literatura” (Jano Nº 1498, noviembre de 2003).

Estos mismos textos fueron publicados por Bryce con los nombre de “La angustia de Kafka” (El Comercio, 22 de junio de 2003 y La Nación de Argentina, 21 de diciembre de 2003); “Jhon Steinbeck, la voz de los oprimidos” (La Nación, Argentina, 29 de junio de 2003) y “El verdadero Sartre” (El Mercurio de Chile, 12 de mayo de 2006).

Lo mismo hizo con textos de José María Pérez Álvarez, Juan Soto y Carmen Lloret, Blas Gil Extremera, Luis M. Iruela, Cristóbal Pera, Jorge de la Paz, Benjamín Herreros Ruiz, Albert Mallofré, Josep Pernau, Sergi Pamies.

La investigadora chilena hace hincapié en que lo que más le llamó la atención es que Bryce copie artículos de literatura cuando se supone que es una materia que domina y que también copie hasta los títulos.

También añade que en la mayoría de casos copia los textos fielmente en un 80%, mientras en otros los copia de manera fiel.

Con todo esto, quizá lo mejor que puede hacer Bryce es, además de pedir disculpas a sus respectivos autores, callar.

2 comentarios:

la dueña dijo...

que tal roche el de Bryce...no quisera estar en sus zapatillas.

Melomania dijo...

que cabeza la de bryce
las mentiras tiene patas cortas.